18 mar. 2011

"Cuenta conmigo" (Stand by me)

Rob Reiner - 1986



Hace tiempo un profesor me dijo que, a medida que vas creciendo, el cine que más te llena es el que se hizo durante la década en la que naciste.
Quizá por ello el otro día decidí volver a ver “Cuenta conmigo”, o quizá por la morriña de una infancia ya pasada, o por la propia nostalgia que el film desprende.




La adolescencia es una época difícil, todos la hemos vivido, pero es una de las más bonitas y a veces tengo la impresión que, cuando hablamos de adolescentes, nos olvidamos de ello.
En esa transición hacia el mundo adulto todo se magnifica, todo nos afecta.
Leí un artículo que decía que durante esos años la zona emocional del cerebro se desarrolla con gran velocidad, y además lo hace muchísimo antes que la zona racional.
Las emociones están a flor de piel, y tal y como sientes, actúas. La razón todavía queda demasiado lejos, es un hecho biológico.
Cuando veo a los chavales en clase, les envidio en muchos aspectos. Son auténticos, espontáneos, están viviendo experiencias que les definirán como personas, y lo están haciendo juntos.
Eso es lo que resalta “Cuenta conmigo”; la amistad.
Y lo hace con una dulce metáfora de lo que supone para nuestros protagonistas su pequeña expedición, un viaje personal a la madurez.



Gordie Lachance (Will Wheaton), nuestro protagonista, es el chico sensible e inteligente, pero bajo esa capa de serenidad se esconde el trauma de la muerte de su hermano mayor y de la indiferencia de sus padres hacia él. Gordie posee mucho talento, pero se siente invisible en su casa, son sus amigos los que le dan la fuerza y seguridad que necesita para confiar en sí mismo y en sus capacidades.

Chris Chambers, el mejor amigo de Gordie, es el cabecilla del grupo. Inteligente y maduro, pacificador y valiente. Chris proviene de una familia conflictiva y es víctima de prejuicios. Y aunque lo tenga asumido, no deja de afectarle.
“Ojalá algún dia pueda ir a algún lugar donde nadie me conozca”.
 El personaje interpretado por River Phoenix se convierte en abogado, y en una suerte de premonición desafortunada, Chris muere a una edad temprana.

El personaje con más locura y predilección por las situaciones arriesgadas es Teddy Duchamp (Corey Fieldman). Parece despreocupado pero vemos en él la confusión, la conmoción y la rabia de una familia rota.

Y Vern (Jerry O´Connell), para mí el más divertido, es despistado y cobarde, parece ir alborotado a todas horas, quizá el personaje más infantil.

Nunca tuve una casa en el árbol cuando era niña, ni crucé por las vías del tren un puente como el de la película. Sin embargo, hay algo en ella que me recuerda a cómo era, y estoy segura de que todos, cada uno a su manera, puede verse reflejado en alguno de nuestros jóvenes protagonistas.
Un “rito” de iniciación, una acampada, la primera vez que te enfrentas a un matón, la sensación de haber superado un obstáculo, de haberte enfrentado a tus miedos, de tener un objetivo conjunto con tus amigos y ver cómo eso os hace sentir más fuertes.

Y como dice nuestro protagonista al final de la película, el mirar atrás y pensar que, aunque hace años que no ves a esas personas que te acompañaron durante esos años, siempre los echarás de menos.





*Extra: Stand by me es la adaptación de la novela The body, de Stephen King, él mismo afirma que tiene partes autobiográficas.

2 comentarios:

  1. Pel títol i el que descrius no la recordo, però els fotogrames sí em vénen a la memòria...

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  2. La Sabiduría de las Edades es algo que sería muy necesario en nuestras escuelas y en nuestros hogares. Educar es siempre una relación entre edades; pero éstas son algo más que un proceso biológico. Te invito a pensar y a sentir sobre ello en el siguiente vídeo: http://vimeo.com/36598783

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